Ayudar a Acertar en la Vida
Seguridad Personal, Familiar y Social
Sistema correctivo para alcanzar la Paz a nivel local, municipal, estatal, nacional y mundial
1. Conocer a Dios con la filosofía y teología natural que se deduce a la luz de la inteligencia natural para vencer las dificultades intelectuales y prácticas de creer en Dios.
2. Dialogar con Dios para recibir la luz de Dios en la inteligencia y la fuerza de Dios en el corazón para decidirse con su ayuda a luchar por vivir las virtudes heroicamente y sin vicios, ni mezcla de vicios, de modo total, al máximo en todas las circunstancias y con todas las personas y de modo completo, que significa vivir todas las virtudes necesarias en cada momento.
3. Pensar como piensa Dios que ve a todos como hijos e hijas suyos para ver y decidir que es necesario vivir la fraternidad, aún y precisamente, ante los ataques, en su caso, de hijos o hijas de Dios.
4. Confiar y amar a Dios conociendo y teniendo la conciencia que Dios ha puesto de modo ordinario o pondrá, si se lo pedimos, con frases sencillas y directas, sin desconfiar que Dios nos oiga o no, por el hecho de ser invisible, porque eso es sólo una característica de su perfección infinita porque lo espiritual es simple y una las características del ser infinito que es Dios es que es infinitamente simple, no tiene partes, porque no las necesita para ser perfecto, ni tampoco se puede descomponer o desintegrar porque no tiene partes que sean susceptibles de separarse porque precisamente no tiene partes, y sin embargo, todo lo sabe, todo lo puede y nos ama de un modo infinito y este es el motivo para estar siempre felices al máximo, de modo total y pleno porque El conoce y nos puede decir siempre las soluciones a todos nuestros problemas o ayudar a encontrarlas, inspirarlas o confirmarlas en cada momento por y con el diálogo en la oración y con los infinitos modos que Dios tiene de hablar con sus hijos e hijas.
Y además, Dios no cambia y es perfecto desde la eternidad, si cambiara no sería perfecto; y sabemos que existe porque es la causa del universo que conocemos de modo evidente que para su creación necesitó la sabiduría y poder de un ser infinito que llamamos Dios y que comprobamos su existencia, ayuda y providencia paternal acudimos a El con palabras y frases dirigidas a El, como se explicó antes, y lo anterior, nos da firmeza para tener la convicción de que siempre nos escucha, según lo que cada persona tiene la oportunidad de aprender con la filosofía y teología mencionada, y debe hacerlo por el gran y decisivo impacto que tiene para conseguir o no la paz; es tan importante que de eso depende de modo radical conseguir y conservar la paz.
Y lo anterior, nos da claridad, confianza y certeza de que Dios nos brindará todos los recursos necesarios, para facilitar que podamos vivir efectivamente la perfección o santidad de todos los hijos de Dios, incluyendo precisamente la paz.
5. Por lo anterior, debemos decidir fijar los límites de nuestros planes y conductas para actuar en los límites que fija Dios que son precisamente las virtudes, eso es decidir ser obedientes a Dios, lo que no significa reducir la valoración de nuestra inteligencia o su propio, justo y sano aprecio o autoestima; sino saber que la inteligencia de Dios es infinita, y por tanto, superior a nosotros y que nos conseguirá todos los bienes por nuestra propia conducta, y además, la protección y todos los bienes que se derivan del realismo o conocimiento basado en evidencias de la realidad y de las consecuencias de nuestras acciones, y todo eso se llama humildad, o para que se entienda más clara y positivamente: se llama sensatez, que nos lleva a la obediencia con un orgullo santo de tener la fortuna de tener a Dios que es nuestro Padre, y de esa obediencia que es humildad, que como se ha dicho, a su vez, es realismo y sensatez, hace que Dios como Padre nos de o ayude a conseguir todos los bienes, por nuestra conducta al vivir las soluciones creativas que imaginemos, deduzcamos, descubramos o aprendamos de Dios o de los hijos e hijas en el Cielo y en la tierra; y esas soluciones están o estarán en nuestras manos si usamos todos nuestros recursos para crear nuevas soluciones y/o aprender o utilizar soluciones exitosas con la ayuda de Dios y el principal y esencial recurso es el diálogo con preguntas a Dios y la siguiente virtud que se explica a continuación.
Es muy importante que cada participante encuentre los paradigmas que causan el conflicto entre las personas que pelean y los sustituyan por paradigmas y soluciones con virtudes, sin vicios y sin mezcla de vicios y en su caso, ayuden a los hijos e hijas de Dios a sustituir también por paradigmas con virtudes sin vicios y sin mezcla de vicios porque la paz es responsabilidad, beneficio y solución que necesita la participación y contribución de todos los hijos e hijas de Dios a todos los niveles y en todas las organizaciones del mundo entero.
6. La creatividad para encontrar nuevas soluciones pacíficas que nos lleven a esquivar el conflicto o pelea verbal o física y, además, que nos eviten la tensión o la falta de tranquilidad y nos lleven más bien, a soluciones de bienestar e incluso aumenten ese bienestar, tranquilidad y más aún, la concentración en nuestro trabajo profesional, oración continua y apostolado constante e ininterrumpido, lo que nos llevará efectivamente a la alegría y felicidad crecientes, contagiosas y difusivas.
En el caso de ataques psicológicos es necesario encontrar soluciones pacíficas como la risa con virtudes y sin vicios como la ironía también originada o derivada de argumentos o motivos de virtud y sin vicios; y esos motivos deben ser transparentes y comunicados de modo inmediato y espontáneo a los participantes del conflicto para evitar la desconfianza que es virtud central para alcanzar la paz; y evitar así, la sospecha que corroe y destruye esa confianza que debe ser mutua, transparente mostrando las evidencias sin esperar una crediblidad por el argumento de la propia palabra o afirmaciones personales que para asuntos o problemas de capital importancia como son los que pueden estar causando el conflicto no aceptaríamos tampoco si no nos muestran la evidencia que razonable y justamente necesitamos para creer y confiar en todos los participantes del conflicto, por tanto, hay que ser congruentes, realistas y muy humanos, lo que significa continuamente plantearnos y confirmar si todas nuestras palabras, hechos y acciones son sensatos para alcanzar la paz que queremos dar y recibir.
Y esa virtud de la ironía debe ser con buen humor y debe tener el objetivo de mostrar sin ofender razonamientos equivocados y no fraternos o carentes de la virtud correspondiente que provocan o mantienen el conflicto y que esa ironía debe ser prudente, es decir, vigilante y que de respuesta pacífica inmediata para que pueda ser amable, simpática e inofensiva como las respuestas de los niños, pero con la inteligencia y sensatez de los adultos, y por tanto, debe llevar a la fraternidad considerando la regla de oro que enseña Dios y que es: haz y da a los demás los beneficios con virtudes y sin vicios que quieras recibir de ellos; esto incluye por supuesto hablar y utilizar palabras adecuadas, convenientes y precisas según el contexto y el público presente, y utilizar también de modo unificado, simple, inmediato, oportuno, rápido, espontáneo y de modo repetitivo que se refiere o siginica que deber ser reflejo o inmediato para que sea eficaz y es característica esencial de las virtudes adquiridas, maduras y de las que se tiene que se tiene certeza, es decir, seguridad de su eficacia y su motivo o fundamento; y lo anterior, a través de todos los recursos de los hijos e hijas de Dios que son: inteligencia, voluntad, corazón, sentimientos, imaginación, memoria, emociones y sensaciones. Y además, que sean congruentes con tus planes, proyectos y actividades, con su correspondiente misión, visión, estrategia y objetivos con virtudes sin vicios, ni mezcla de vicios y justos para tí y para los todos los hijos e hijas de Dios.
Y confirma que efectivamente esa solución que encontraste conserve la paz. Esto lo debes realizar, incluso antes de poner la solución en práctica, revisando si lleva a vivir todas las virtudes que la inteligencia natural o sentido común te llevan a pensar eso y mejora la solución agregando, en su caso, las virtudes que falten.
Lo siguiente se debe realizar también de modo inmediato, constante, con previsión, prevención y precaución hasta lograr los siguientes hábitos o virtudes, que se mencionan a continuación, a fin de conseguir la paz también de modo inmediato porque la paz es un bien superior que afecta en todo lo que realizan las personas a todos los niveles de su vida y en todos sus aspectos, ya que asegurar la paz es buscar asegurar todos los bienes que son, tienen o poseen las personas, familias y la sociedad, haciendo lo que a cada persona corresponde y dejando que Dios realice su trabajo para que efectivamente la paz se consiga en los gobiernos, empresas, instituciones y en y por todos los hijos e hijas de Dios:
7. Lo que sigue es generalizar esas respuestas a todas las circunstancias que tienen el mismo origen, visualizando esas circunstancias o escenarios o improvisando con respecto a la misma solución, considerando que cada palabra, acción o gesto es o puede ser una señal o motivo para la paz o para la guerra en que participan o pueden participar todos los hijos e hijas de Dios:
8. Memorizar lo anterior, relacionando esas circunstancias, causas y respuestas personalizadas.
9. Repetir y no cambiar las soluciones hasta automatizarlas, evitando que la creatividad o gran creatividad haga lentas, nulas o inexistentes las respuestas pacíficas de los participantes y que su bienestar sea inestable; sabiendo que no hace falta respuestas perfectas, si las hay mejor, que mejor; sino suficientes, con virtudes y sin vicios para que sean pacíficas y efectivamente, les brinden y aseguren el bienestar personal, familiar y social a nivel local, municipal, estatal, nacional y mundial.
Sistema para la Paz local, municipal, estatal, nacional y mundial
de modo preventivo
1. Conocer a Dios con la filosofía y teología para vencer las dificultades intelectuales y prácticas de creer en Dios.
2. Dialogar con Dios para recibir la luz de Dios en la inteligencia y la fuerza de Dios en el corazón para decidir con su ayuda a luchar por vivir las virtudes heroicamente y sin vicios, ni mezcla de vicios, de modo total, al máximo en todas las circunstancias y con todas las personas y de modo completo, que significa vivir todas las virtudes necesarias en cada momento.